La hipercolesterolemia familiar (HF) es una enfermedad genética silenciosa pero devastadora, responsable de hasta el 20% de los infartos en menores de 45 años. Detectarla a tiempo puede marcar la diferencia entre una vida saludable y un evento cardiovascular prematuro.
Este test genético permite identificar con precisión las variantes genéticas implicadas en el metabolismo del colesterol LDL, diferenciando entre formas monogénicas y poligénicas. Esta información no solo mejora el diagnóstico, sino que permite personalizar el tratamiento, estratificar el riesgo cardiovascular y realizar estudios en cascada en familiares.
En un entorno clínico cada vez más orientado a la medicina preventiva y personalizada, este test se convierte en una herramienta esencial para médicos y pacientes comprometidos con la prevención eficaz de la enfermedad cardiovascular.