La celiaquía es una enfermedad autoinmune crónica que afecta al instestino delgado. Se desencadena por la ingestión de gluten. En personas genéticamente predisupuestas, el sistema inmunitario reacciona de forma anormal a proteínas presentes en trigo, cebada y centeno, dañando la mucosa intestinal y dificultando la absorción de nutrientes.
El test genético de predisposición a la celiaquía permite identificar si tu organismo tiene esa base genética. Un resultado positivo no confirma el diagnóstico, pero indica mayor riesgo y la necesidad de profundizar con otras pruebas. Un resultado negativo prácticamente descarta la posibilidad de desarrollar la enfermedad.
Se trata de una herramienta valiosa en diagnósticos dudosos y evita, en muchos casos, recurrir a pruebas invasivas como la biopsia intestinal. También es útil para familiares directos de personas con celiaquía, ya que la herencia genética aumenta el riesgo.