La trombofilia es una predisposición a desarrollar trombosis por causas genéticas, ambientales o por la combinación de ambas.
Este test analiza 12 variantes genéticas en 7 genes clave de la coagulación, relacionados con el riesgo de enfermedad tromboembólica venosa (ETEV).
Se estima que un tercio de los pacientes con trombofilia congénita tienen su primer episodio de trombosis en situaciones de riesgo añadido, como el embarazo. Identificar a tiempo a mujeres con mayor predisposición puede ayudar a prevenir complicaciones como preeclampsia, abortos recurrentes o fallos de implantación.
Además del análisis genético, el test incluye un algoritmo único de riesgo que integra datos clínicos y genéticos, junto con un informe médico personalizado con recomendaciones prácticas.